
imaginen esta escena:
el abuelo va rumbo a casa con su nieto adorado en el asiento de atras de su carro, el duende, que va con la loquera alborotada, va pegandole cocotazos en la cabeza, con una paciencia infinita el abuelo inicia la siguiente conversacion:
- nene, no me pegues (dulce fracesita que repite infinidad de veces sin exito)
al cabo de un rato, para en un semaforo y en una esquina ve un par de policias, asi que se hace el que los llama:
- policia! policia! llevense a este niño que me esta pegando!
- faio, esos policias no te escuchan
-(otra vez) policia! policia! llevense a este niño que me esta pegando!
- (y otra vez)faio, esos policias no te escuchan
- (una vez mas)policia! policia! llevense a este niño que me esta pegando!
- (sin mostrar un apice de preocupacion) faio, si tu llamas a esos policias, yo les digo que te lleven a ti.
- ve, y por que me van a llevar a mi?
-porque si tu los llamas, yo les digo que tienes el cinturon desabrochado.
PLOP!


Jajajaja! Muy charro tu duendecillo. Me hizo reir muchísimo. Definitivamente tenés un hijo muy astuto.
Es que el duende es un genio, ya te había dicho. Y ahora está entrando en el viejo arte de la manipulación buajajabuajaja
Un abrazo,
Lu
jaja, estos niños, nada se les escapa